domingo, 14 de julio de 2013

EL ALEMÁN Y LOS VETERINARIOS


Mi gato está enfermo. El único gato que me queda de los dos que traje de México. Se llama Lucas, y en la foto aparece haciendo su actividad favorita. En fín, el caso es que Lucas tiene diarrea crónica, desde hace no sé cuánto tiempo, y ahora está perdiendo peso. Cuando me di cuenta de que está mas flaco, me "apaniqué", porque así empezó Nicanor el año pasado, y en menos de dos meses lo tuvimos que poner a dormir por falla del hígado (sospechamos que tenía cáncer). El caso es que Lucas, que siempre ha sido "pachoncito", se ve delgado. Lo llevamos al veterinario, que nos dijo que había una posibilidad de que fueran parásitos, y lo desparacitó. Adicionalmente le cambiamos el alimento por uno especial para gatos con sistema digestivo delicado, y estamos esperando.Si la cosa no mejora, lo tenemos que llevar otra vez en algo así como una semana...pero a otro veterinario.


Debo decir que, toda la discriminación de la que no he sido víctima en ésta ciudad por parte de dentistas, médicos generales, ginecólogos, anestesiólogos o enfermeras, me la aplicó, toda junta, la estúpida veterinaria que atendió a mi gato. Como mi alemán hablado es notoriamente lento y reflexionado (arreglo mi gramática antes de abrir la boca), seguramente la mujer pensó que sufría de algún tipo de retraso mental, y se puso a hablar exclusivamente con mi media naranja. Y para colmo, cuando me preguntó si el gato había sido parte de mi familia toda su vida, o si lo había adoptado o recogido, para descartar cualquier riesgo de mala nutrición en algún momento de su vida, agregó, ahora sí dirigiéndose a mí, que considerando que el gato venía de un país como México, pues corría el riesgo de no haber recibido buenos cuidados, a lo que yo le pregunté con ojos de pistola, y en perfecto alemán (lento, desde luego) -¿Cuántas veces ha estado usted en México?-, y como lo sospechaba, me contestó que ninguna. Otra veterinaria de vacas y caballos, serrana y poco viajada...¡qué le vamos a hacer! Parece broma, pero la mentalidad de la gente que vive en el campo, alrededor de Hamburgo, aunque sea a cinco kilómetros de la ciudad, con respecto a los extranjeros, es notoriamente diferente a la de mucha de la gente que vive en la ciudad, y que está mas "leida y escribida", o por lo menos, más viajada. Además, no niego que en México haya muchos asuntos qué resolver, pero no creo que sea adecuado construir una pirámide de prejuicios alrededor de afirmaciones que se han escuchado o leído por ahí,  que no se comprobaron por propia experiencia, o que no provienen de testigos confiables.
Ahora estoy pensando que voy a hacerle cita para que sigan con la batería de pruebas y descarten hipotiroidismo, cáncer, problemas de hígado, riñones, etc. en una clínica en el centro, que por cierto se llama "Just Cats", y cuyo veterinario principal es canadiense. Me defiendo mejor en inglés, y a pesar de que he hecho mi gol en la vida dominar al alemán y no seguirle permitiendo que él me domine a mí, creo que mientras llego a ese punto, las cuestiones médicas tanto mías como del gato, es mejor tratarlas en inglés o español, porque estamos hablando de información muy específica. Por cierto que mi médico general, una doctora muy amable, me da la consulta en puro alemán, pero aquí la diferencia es que habla pausado, claro y fuerte, y se asegura de que le entienda. La verdad es que no la cambio por nadie. En fín, ya les contaré cómo nos fue con Lucas. Por lo pronto, este desagradable tema de los médicos me recuerda que tengo que hacer cita con el dentista y con el ginecólogo, que por cierto también son muy amables. ¿O será que le pregunte al veterinario si por docena cobra más barato y mejor que nos vea él a todos?...jejejeje.

viernes, 15 de febrero de 2013

DESCUBRIENDO "PINTEREST"

Desde hace algún tiempo me he vuelto sumamente "antipapel". Todo lo guardo en la computadora en versión PDF y trato de imprimir lo menos posible, por razones prácticas, y también para ayudar un poquito al medio ambiente. Por eso me dio mucho gusto descubrir "Pinterest" por pura casualidad, cuando vi en una foto que me gustó la opción de "pinear" junto a las de "compartir en facebook" y "twittear"... Venciendo mi eterno miedo a que la computadora explote si le doy click, pues le di click...¡y se me abrió un mundo de posibilidades! Muy hacendosita me puse a crear mi perfil con la menor cantidad posible de información personal (por aquello de los stalkers, no vaya a ser...) y enseguida me puse a abrir tableros para poner mis pines, que es básicamente la versión cibernética de recortar de las revistas todo lo que a uno le guste y pegar los recortes en una libreta, con la ventaja adicional, entre otras, de que un doble click  lo manda a uno  directamente al lugar de origen de la imagen marcada, lo que permite obtener más información si se desea. Por ejemplo, ya tengo mis tableros de recetas de dieta, no de dieta pero saludables y de recetas que para nada son de dieta, y por tanto,  las mejores...total, si a la mera hora resulta que la receta no era lo que uno esperaba, la "despinea" uno y listo, aquí no pasó nada; ya me pasó con una receta de pastel de queso y poro que quedó muy aguada porque según yo, la receta tiene demasiada leche y poco queso, entonces como que no amarró, pero le voy a dar una segunda oportunidad antes de despinearla, con mis modificaciones...ya les contaré.  También tengo mis tableros de bichos, especialmente gatos; mis tableros de moda, para agarrar inspiración, porque de verdad que soy de lo menos imaginativa a la hora de escoger trapos y termino usando "las mismas garras de siempre", como diría mi mamá. Tengo también los clásicos tableros de ideas para el hogar, de curiosidades, de imágenes de México, y hasta ahora es eso, más o menos. Estoy pensando en poner un tablero que se llame algo asi como "muro de visualización", porque según  "el Secreto" (no lei el libro porque me dio flojera, pero si me aventé el video en un curso que dieron en mi empresa) , tener imágenes mentales de lo uno quiere, ayuda a alinear las fuerzas del universo para lograr que eso se cumpla, y los muros de visualización sirven para reforzar nuestras imágenes mentales...asi que por si las moscas, total, ¡que por mi no quede!

jueves, 14 de febrero de 2013

A DIETA...AHORA SI VA LA BUENA



Primero, mil disculpas por la falta de noticias. La verdad es que con esta depre invernal no dan ganas ni de ir a la escuela, ni al trabajo, bueno, ni de salir de la cama. Y de la inspiración para escribir mejor ni hablamos. Además, para acabarla de amolar,  justo en estos típicos días de invierno en el norte de Alemania,  oscuros, fríos, lluviosos, lodosos o de nieve que ni cuaja ni se derrite ni nada,  es cuando me dan unas ganas locas de comerme todos los panes  y todos los chocolates del mundo. ¿ Les mencioné que el pan alemán es DE-LI-CIO-SO? Aparte soy panera desde que me acuerdo: me gustan los bolillos solitos, calientitos y "crujinetes" como dice mi galán alemán en su casi perfecto español (ahora sabe perfectamente que se dice crujiente, pero se nos quedó la palabrita, primero en broma, y luego pasó a formar parte del vocabulario casero). Crujinetes y con el migajón caliente, así sin nada, porque no me gusta arruinarles el sabor con mantequilla, misma que por cierto también es buenísima en estas latitudes. Cuando ya no son recién salidos del horno, entonces si les pongo mantequilla y mermelada, cajeta o nata con azúcar. Claro que por estos rumbos, ni nata ni cajeta, entonces pues con mantequilla y azúcar, o con mantequilla y mermelada. Aparte cuando uno se va corriendo a la escuela o al trabajo, obviamente sin desayunar porque se quedó dormido hasta el último minuto posible, lo más fácil es comprarse un "Franzbrötchen" en el camino, o un cuernito de mantequilla, o alguna de esas deliciosas especialidades que venden en las "Bäckereien" alemanas, que por cierto abundan en esta panadera ciudad (mi favorita es Le Crobag, porque a todo le ponen el doble de mantequilla, especialmente a los cuernitos). Los chocolates merecerían un capítulo aparte, baste decir que yo no era choco-adicta antes de haber experimentado la mortal combinación del chocolate europeo y el invierno de Hamburgo. No hay manera de huir de la tentación, lo que sea con tal de producir un poco de hormonas de la felicidad (buen pretexto). Gracias a Dios que me rechoca la Nutela, porque si no, entonces si estaría yo frita.

Bueno, cambiando de tema, porque aparte ya se me antojó un pan tostado con mantequilla y mermelada para acompañar mi cafecito de la mañana (el segundo en media hora), les digo en resumen que el resultado de los últimos meses de empacarle sin miramientos para contrarrestar la falta de sol (cualquier excusa es buena), llegué a pesar "lo que nunca había pesado", que obviamente no voy a cuantificar aquí (¡obviamente!). Y entonces me deprimí más. Además, como me gusta echarle limón  a la herida, me puse a ver en el Facebook fotos de algunas de mis amigas que siguen delgadísimas y divinas (gracias a Dios no todas, porque entonces si me doy un tiro), y pues terminé ahora si, con el ánimo por debajo de los suelos. Fue entonces que me llegó, así como salido de la nada, el momento de la verdad: como que hice catarsis, y entonces me topé con la famosa dieta Dukan (¿o me topé con la dieta Dukan y luego hice catarsis?)  y la empecé a principios de la semana pasada, junto con mi "gordo", obviamente previa compra del libro en Amazon para Kindle, además del libro de recetas de la dieta Dukan que estaba de ofertísima, también en version Kindle. A pesar de los muchos detractores que tiene, esta dieta ha sido la única que me ha mantenido motivada en años, porque la pérdida de peso es sostenida, además de que no paso hambre. Claro que tampoco considero que se deba optar por este tipo de régimen como estilo de vida...creo que eso si sería malísimo para la salud, porque es una dieta primero hiperprotéica, y luego proteinada, y por eso no se puede llevar mucho tiempo. El caso es que yo bajé y mi "gordo" subió de peso...¡muajaja! Dice que no se explica por qué, pero a mi se me hace que hacía trampa en el trabajo. Desde luego él ya dejó de seguirla, pero confío en que con las cenas proteinadas y ensaladosas que estoy preparando últimamente,  también se va a ver beneficiado, aunque más lentamente. En fin, seguiremos informando, por lo pronto tengo que ponerme a ver un par de tutoriales de recetas Dukan, porque como que noto cierta falta de imaginación de mi  parte a la hora de preparar platillos con los ingredientes permitidos Hay un blog que ¡hasta recetas de magdalenas rellenas de chocolate tiene! Lo tengo que explorar sin excusa ni pretexto. ¡Chao!

martes, 13 de noviembre de 2012

Comentario a "Diez cosas que debes saber sobre Alemania"

 En Blogoterraqueo, de Rosalía Sánchez, leí la siguiente entrada y, a pesar de que no falta por ahí quien haya comentado que es una tontería llena de estereotipos, debo decir que a cuatro años de mi llegada, me identifico con más de un punto.
 
1. Alemania habla alemán
 
En Alemania se habla alemán, parece obvio, pero a menudo se minusvalora la barrera lingüística. Aunque hayas estudiado alemán, incluso aunque incluyas en tu curriculum un certificado B1 o, mejor aún, B2, tú no hablas alemán. Y lo sabes. Eso te lo pondrá muy difícil a la hora de integrarte en una empresa, en constante competencia. Para hablar alemán es necesario un proceso que requiere, además del estudio, tiempo de práctica y convivencia con alemanes. A esto hay que añadir la dificultad extra que presentan los acentos y dialectos de los diferentes Länder. Practicar alemán con los alemanes, además, no es una consecuencia automática de la convivencia. Puedes pasar semanas sin intercambiar más que escuetos saludos con tus compañeros del trabajo y tus compañeros de piso, que con toda seguridad intentarán dirigirse a ti en inglés o en español. Trabar auténticas relaciones en Alemania lleva años y el proceso de integración lingüística también. Debes estar preparado para un aislamiento prolongado.

2. Alemania es muy grande

 
También parece obvio que Alemania es muy grande, pero a menudo no somos conscientes de la enorme diferencia que hay entre vivir en ciudades cosmopolitas como Berlín y Hamburgo o en otras más ricas e industriales como Munich, Stuttgart o Düsseldorf. Estas últimas son las que más empleo ofrecen, están repletas de oportunidades, pero a menudo parecen muertas a partir de las 18:00 horas y soportan un caro nivel de vida. Las primeras, más atractivas y vitales, son las más pobres de Alemania, arrastran bolsas de paro propias y están ya saturadas de aspirantes. En Berlín hay un paro del 11,8%, en Munich del 3,8%. Son mundos diferentes.


3. Alemania está llena de alemanes

 
Seguramente contabas con ello, Alemania está llena de alemanes, pero no entenderás el alcance de las diferencias culturales hasta que no las sufras. Son honrados hasta la médula. Si te dejas abierto el coche en el centro de Berlín, y con abierto queremos decir abierto de par en par, los CD seguirán en la guantera cuando vuelvas dos horas después. Pero si aparcas incorrectamente ese mismo coche frente a tu casa, será posiblemente uno de tus vecinos el que llame a la policía para denunciarte. Te convertirás en un proscrito si no reciclas correctamente la basura, incluido lavar los envases de yogur antes de depositarlos en el contenedor para plásticos. Si tomas un café o cenas con alguien, pagaréis por separado. Se quitarán los zapatos cuando entren a tu casa y tú deberás hacer lo mismo en la suya. No soportarán que hables al volumen cotidiano en España, ni que cocines con ajo. El rescate a los bancos españoles nos ha convertido en un país europeo de segunda y percibirás que comienzan a tratarnos como a ciudadanos de segunda. Ya no les gusta alquilarnos casas y admiten con más dificultad a nuestros hijos en colegios privados. ¡Ah! Y no te perdonarán que no seas amable con perros y gatos, a los que no es extraño que demuestren más afecto que a las personas.


4. Alemania = burocracia

 
Nada más poner un pie en Alemania necesitas un Anmeldung, documento de registro que te pedirán para todo y que solicitarás en la oficina Meldestelle del Burgeramt, el ayuntamiento de tu distrito. También es necesario un Certificado de Libre Circulación (Freizügigkeitsbescheinigung), y para conseguir los documentos anteriormente citados necesitas tener una dirección y un contrato de alquiler. Para conseguir el contrato de alquiler necesitas la Chufa, una especie de certificado de tus deudas y solvencia, además de un certificado de ingresos (Einkommensbescheid). Para empezar a trabajar necesitas la Lohnsteuerkarte, registro en la Hacienda alemana, la Sozialversicherungsausweis y la Mitgliedsbescheiningung der Krankenkasse, que certifican que perteneces a una caja del Seguro Social y del Seguro Médico, y una Aufenthaltsbescheiningung gemäB 5 Freizügigkeitesgesetz, algo así como un certificado de residencia. Después de esto puedes ir a registrarte al Consulado. No sirve de mucho, pero ya puestos...


5. Alemania trabaja a la alemana

 
Alemania trabaja y España también, pero con culturas del trabajo completamente ajenas entre sí. Generalizando, los trabajadores alemanes no usan el teléfono de la empresa para llamadas personales, no utilizan el tiempo de oficina para pedir cita en el dentista o para charlar sobre el programa de televisión de la noche anterior. No hay pausa para comer de más de media hora. No se sale a fumar o a tomar café y muchas grandes empresas estipulan incluso en sus convenios la denominada Pinkelpause, o pausa para hacer pipí, que establece los minutos de duración y la frecuencia con que los empleados pueden ir al baño. Cumplen los horarios, lo que significa que salen de casa considerablemente antes si el pronóstico meteorológico es adverso, llegan sistemáticamente a menos cinco y se están poniendo el abrigo también a menos cinco, para salir por la puerta a la hora exacta, así haya que dejar en suspenso un proyecto de millones de euros. Las horas extra se pagan sin excepción. No hay prisas y no se espera hasta que se haya ido el jefe. Esto requiere una enorme planificación y anticipación. Tendrás que amoldarte.


6. Alemania, reserva natural de ingenieros e informáticos

 
En Alemania son especies protegidas: ingenieros e informáticos, en menor medida personal sanitario y estudiantes de formación profesional de ramas industriales. Si perteneces a uno de estos grupos serás bienvenido a este país y se te darán todo tipo de facilidades. Si además eres investigador en áreas avanzadas de energías renovables, reciclaje, química aplicada, nanotecnología o genética, te buscan como locos y seguramente varias empresas alemanas han contactado ya contigo tratando de seducirte. Pero si no formas parte de estos selectos sectores, estarás solo en la jungla del empleo alemán, donde no hay un salario mínimo legislado y donde personal altamente cualificado procedente de países como Polonia e India pone ya muy alto el listón de la formación y muy bajo el listón de los ingresos.


7. Alemania es bienestar

 
El sistema de bienestar social alemán sigue siendo un sueño en comparación con el resto del planeta, incluida España. Una vez entras en el sistema a través de un empleo estable, dispones de todo tipo de ayudas familiares, por ejemplo. Las madres dejan de trabajar 6 semanas antes de la fecha prevista del parto y las 8 siguientes al nacimiento con el 100% de su salario. A partir de ahí, la baja por maternidad dura un año y cobra el 67% del salario para padre o madre. Si la madre no ha trabajado antes, recibe 300 euros al mes. El Estado paga 184 euros por niño al mes, ingresados en cuenta corriente, y Merkel acaba de aprobar una subvención a familias que cuidan de los niños en lugar de llevarlos a la guardería, comparable a lo que le cuesta al mes al Estado una plaza de guardería pública. Si las cosas van mal, en un caso de paro prolongado, el Estado garantiza el derecho a vivienda, no de palabra, como en la Constitución Española, sino con subvenciones contantes y sonantes, además de derecho a calefacción e incluso tarjetas de ocio para menores de familias con bajos ingresos, que permiten a los niños pobres ir al cine, al teatro, a librerías...


8. En Alemania hay picaresca

 
En alemán no existe un término para traducir la picaresca y para referirse al género literario de El Lazarillo de Tormes hablan de Schelmroman, Novelas de pillos. Pero haberla, hayla. Ojo si llegas a trabajar al sector servicios, el más tocado. En Berlín ya hay casos de españoles que llegan buscándose la vida y pasan meses trabajando como camareros sin contrato y sin cobrar, desprotegidos por la ley. La forma de evitarlo es buscar empleo en Alemania a través de los Ayuntamientos o Comunidades Autónomas que han desarrollado programas para ello o a través de Eures. La Embajada española en Berlín dispone también de información fidedigna. Es mucho más arriesgado venir por libre.


9. Alemania está nublada

 
El frío de Alemania no supera al de Ávila, pero su déficit de luz sí. Durante los meses de invierno anochece a las 16:00 e incluso en verano el porcentaje de días plomizos, lluviosos o sencillamente grises es capaz de erosionar cualquier psicología. Los habitantes del Mediterráneo tienden a acusar especialmente ese déficit de luz. En Alemania, 10.021 personas se quitaron la vida en 2010. Otras tantas lo intentaron. Hay un suicidio cada 53 minutos y mueren más personas por voluntad propia que por accidentes de tráfico, homicidio, drogas o sida. Naturalmente, las causas no tienen que ver exclusivamente con el clima, sino también con la soledad, la presión social y la crisis. Debes hacer acopio de fortaleza.


 10. Alemania engancha

 
Si después de haber superado todas estas dificultades logras trabajar en Alemania y establecerte en este país, descubrirás algo con lo que no contabas: quieres quedarte. A pesar de la morriña y de los planes para volver, Alemania engancha y un día, sin darte cuenta, te encontrarás con que suples felizmente la falta de luz partiendo el invierno con un viaje al Mediterráneo o al Caribe, según tus ingresos, que la relación con la familia a través de Skype te resulta razonablemente satisfactoria y que te sientes realizado por lo mucho que te aprecian en tu trabajo. Ya no estarás dispuesto a prescindir de la seguridad de tu empleo, de tu pensión de jubilación y de tus inversiones, te sentirás al abrigo de un Estado fuerte y sostenible y no querrás prescindir de las garantías sociales. No te gustaría ya la idea de volver a una oficina en la que se pierde el tiempo en reuniones inservibles o con comidas de dos horas de duración, despreciarás las actitudes clientelares o pelotas, jamás esperarías ya a que se vaya el jefe para irte a casa si ha terminado tu horario laboral... La lengua alemana habrá dejado de ser un problema y habrás hecho amigos alemanes, generalmente un tipo de amistad sin muchas alharacas, pero profunda y duradera, de los que no querrás separarte. Y si has tenido hijos, desearás para ellos que crezcan hablando alemán. Como religioso contribuyente, comenzarás incluso a criticar que el fisco alemán destine tus impuestos a rescatar gobiernos corruptos del sur de Europa. Y un día, te sorprenderás a ti mismo tarareando una canción de Grönemeyer mientras conduces, en una ciudad sin atascos. Ese día, estarás perdido.


Fuente: "http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/blogoterraqueo/2012/11/12/diez-cosas-que-debes-saber-sobre.html" con acceso el 13 de noviembre de 2012.

jueves, 16 de agosto de 2012

PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN


Desde hace un tiempo he notado que mi dominio del idioma alemán sigue sin poderse llamar dominio. Y no solo eso, se me han olvidado tantas cosas que la idea del Alzheimer empieza a rondarme, más o menos en serio. Lo peor es que ya no puedo culpar al hecho de que acabo de llegar, porque en diciembre voy a cumplir cuatro años viviendo en Hamburgo, porque hice un curso intensivo durante un año, y porque en la universidad escucho y entiendo clases en alemán. Hablo y escribo, pero cada vez que lo hago me desespero, porque no encuentro la expresión adecuada, porque me equivoco en las declinaciones, y porque se me olvidan hasta las palabras de uso común. Además traigo todo un fandango mental entre el susodicho idioma, el inglés, el español y el portugués que comencé a estudiar recientemente. Noto como me aferro a mi hermosa lengua materna, y al portugués por ser su primo, como se me va olvidando el inglés que antes no era problema, y como me limito a hablar alemán solo en caso de urgencia extrema.

He estado pensando en la razón por la cual me es tan difícil hablar en alemán, y creo, la verdad, que es por que no me gusta, así de fácil: me parece que la gramática es innecesariamente complicada, y no es un idioma muy melodioso que digamos. Claro que ese es solo mi punto de vista, pero al final es lo que cuenta para tener los resultados que he logrado...que no son muy alentadores que digamos. Otro factor importante es mi miedo a equivocarme...tontamente pienso que todo lo que diga debe ser perfecto, luego noto el error y me paralizo. Lo sé, debo soltarme y hablar aunque sea con errores, que con la práctica irán desapareciendo. También se que es importante hablar aleman en casa, no español. En fin, tanto por hacer, y no encuentro la energía...Seguiremos informando...


jueves, 22 de marzo de 2012

GENTE "DE MUCHA OPINIÓN"



¿ Será que me estoy haciendo vieja, y por lo tanto intolerante como aquellas tías ya mayores que existen en cada familia y que nos cansan con sus necedades?¡ Quién sabe! ...pero espero que no. El caso es que me he vuelto especialmente sensible a las afirmaciones prejuiciosas y muchas veces ignorantes de mis conocidos  (bueno, mas bien de mis conocidas, por eso de que a las mujeres se nos facilita más eso de la opinión, tal vez por el hecho de que hablamos más) contra grupos, países, religiones y personas. Y entonces viene el inevitable prejuicio de mi propia cosecha: “me choca la gente estúpida”. Es “políticamente correcto” soltar alguna barrabasada de vez en cuando, porque finalmente todos, unos más que otros,   tenemos en alguna parte de nuestro yo interior ese gusanito que nos impulsa a tratar de hacernos superiores o más interesantes ante los ojos de los demás, y así convencernos a nosotros mismos de nuestra valía...pero, por favor, ¡ todo en su justa medida!
Estoy pensando seriamente en ver menos a una amiga mía...la primera que conocí a mi llegada a Alemania...Y digo ver menos porque la quiero, no es como quitarse un par de calcetines. Pero hace unos días caí en la cuenta de que cada vez que hablo con ella, la mayor parte de lo que hace es quejarse de los demás, especialmente de los alemanes, y sobre todo, de las alemanas. Como mínimo he escuchado unas veinte veces que tienen caderas inmensas...y lo peor es que después de tan fructíferas conversaciones me he sorprendido a mi misma viendo las caderas de las mujeres en el metro, a riesgo de que me tomen por “stalker”, para ver si  la afirmación de mi amiga refleja la realidad (hasta ahora, he visto caderas de todos los tamaños, como en todos lados). Y no es el peor de sus comentarios, pero los demás prefiero no publicarlos.  Creo que no es necesario aclarar que mi amiga NO es alemana, sino de algun lugar de Europa del este, emigrada a los Estados Unidos y traída “a fuerza” porque se casó con un alemán. Después de tres años de vivir acá, apenas decidió empezar a estudiar alemán, porque creo que siempre consideró que los demás tienen la obligación de saber inglés. Al final del día, creo yo,  es uno mismo el que más se perjudica cuando se carga de prejuicios en contra de la gente del país donde uno vino a vivir, no se integra, se aísla, no conoce y por lo tanto no disfruta lo bueno que el país también le puede ofrecer.  Aclaro que mi concepto de integración en un país diferente al propio, no implica renunciar a las propias raíces y cultura, sino más bien combinar todo en una multiculturalidad enriquecedora, y más tolerante ante las diferencias. Obviamente hablo de mi experiencia muy pero muy personal...tal vez en veinte años sea yo una crítica recalcitrante del alemán promedio.

No digo que los alemanes estén libres de pecado...también he escuchado conocidas alemanas  aqui en Hamburgo, que se preguntan indignadas por qué en tal o cual supermercado permiten a la cajera musulmana llevar cubierta la cabeza con un “Kopftuch”, y por tampoco se explican por qué hay tantos turcos en Hamburgo.  Si en todos lados se cuecen habas ¡cómo no! U otra que conozco, de Estados Unidos, también inmigrante por matrimonio en Hamburgo, que también es amiga mía y la quiero muchísimo: a ella la escuché la otra noche comentar indignada que el español no debería  tener tantas palabras de origen árabe porque los árabes viven gobernados por una religión deplorable y ese vocabulario entró a formar parte del español por los nueve siglos de dominación musulmana en la península Ibérica, no por voluntad de los espanoles. Entonces, me pregunto, ¿qué hacemos? ¿Las dejamos de decir para darle gusto a mi amiga “gringa” que ni siquiera sabe español pero se atreve a criticarlo como si fuera fundadora de la Real Academia? 

Aparte tendemos a dar nuestras opiniones como si fueran las únicas válidas y comprobadas por los más reconocidos expertos. Hasta ahora, en el nombre de una convivencia civilizada, dejo pasar estos comentarios sin meterme en demasiada polémica, porque ya sé que no voy a convencer a nadie de que viven en la obscuridad, pero últimamente si se me ha salido uno que otro “muy respetable tu opinión, pero yo pienso diferente”. Y bueno, la verdad es que ir a tomar café con una persona, sabiendo exactamente de qué va a tratar la conversación, contra quién o quienes van a ir los comentarios, y así sucesivamente,  cansa de solo pensarlo. Y luego está la lucha interior con el  sentimiento de culpa que le viene a uno por albergar tan malos pensamientos en contra de esas personas, porque repito, se trata de gente que aprecio porque han sido buenas conmigo y  han estado ahí para mí cuando las he necesitado. Por eso hablo de “limitar”, no de dar por terminadas las relaciones, porque a este paso ¡de plano me voy a quedar sin amigos en Hamburgo!

miércoles, 21 de marzo de 2012

LA VIDA VA

Hace ratito, como buena feisbuquera disciplinada, me metí a mi Face a chismear a los demás, que lo mío ya me lo se. Y chismeando chismeando, me encontré un enlace que puso uno de mis amigos, a los podcasts de Guillermo Ochoa, y "la vida va"...Por allá del 2001, cuando era yo una adolescente (por lo menos mentalmente lo era!) lo escuchaba todas las mananas en mi casa de Penitas en Querétaro, mientras me preparaba para irme al trabajo...Ah! no cabe duda que recordar es volver a vivir!...ahi les dejo el link:

http://lavidava.com.mx/cmai/2012.html

Alex, una vez más: Gracias por hacerme el día!

martes, 20 de marzo de 2012

Mi futuro laboral

Alguien tiene idea de a que se puede dedicar un Bachelor of Arts, con especialidad en Filología Hispánica y Estudios Latinoamericanos? Yo, no mucha, pero por lo pronto me divierte mucho estar nuevamente en la universidad...aunque creo que debo empezar a planear mi futuro laboral en un tiempo mas o menos corto...que nervios!

domingo, 20 de noviembre de 2011

Elogio a la mujer brava, de Héctor Abad

Esto me lo mandó mi hermana por correo electrónico. Me gustó y me lo robé. Con cariño para las mujeres bravas que conozco y admiro.
"ELOGIO A LA MUJER BRAVA" 
Para quien no lo sepa, Héctor Abad nació en Colombia en 1958 y se recibió en Literatura moderna en Italia. Regresa a Colombia en 1987 cuando un grupo paramilitar asesina a su padre (médico defensor de derechos humanos y fundador de la que ahora es la facultad de medicina), pero vuelve a Italia por amenazas recibidas. Regresa en 1993, aproximadamente, y en la actualidad reside en Bogotá. 
Elogio a la mujer brava
abad-hector
Por Héctor Abad

Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas.
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas.. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.  
¡Vamos hombres, por esas mujeres bravas! 
Oro por que mis 2 hijas sean de éste maravilloso grupo y encuentren hombres que sepan apreciar a esta clase de nuevas mujeres !!!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

La persistencia


"Nada en el mundo puede ocupar el lugar de la persistencia. El talento no puede; nada es más común que los hombres fracasados con talento. El genio no puede; los genios no reconocidos son prácticamente proverbiales. La educación no puede; el mundo está lleno de gente culta en ruinas. La persistencia y la determinación, juntas, son omnipotentes. El eslogan ‘sigue adelante’ ha resuelto y resolverá los problemas de la humanidad."
Calvin Coolidge. Trigésimo presidente de Estados Unidos (1872-1933).

miércoles, 14 de septiembre de 2011

MI AMIGA I. Y SU VISITA

Hoy estoy contenta y también estoy triste. Estoy contenta porque después de más de un año de no vernos, volví a ver a mi amiga I., y lo mejor de todo es que  la vi porque vino a visitarme desde México. Y también estoy triste porque hoy se fué, y quien sabe cuando nos volvamos a ver. Siento el vacío, que espero se pase pronto.


Pero ahora los momentos felices. Ella llegó a Hamburgo el sábado por la mañana y nos fuimos del aeropuerto directamente a Berlin, ella, mi Amore y yo. Yo nunca había ido a Berlín, a pesar de que tengo casi tres años de estar viviendo en Alemania. Ahora gracias a Dios, nuestras circunstancias personales y familiares parecen indicar que vamos a empezar a salir más y a recibir más visitantes en casa. Ojalá que así sea, porque tenemos ya mucho tiempo de antisociales, y eso se hace costumbre.


Mi Amore me había dicho que a él Berlin le recordaba muchísimo al D.F., y desde que llegamos estuve de acuerdo. Pero la semejanza no es tan evidente a simple vista: es algo en la atmósfera, el ruido, los olores, no lo sé. A ratos me sentía en la Condesa con sus montones de cafés al aire libre, a ratos me sentía que andaba en el turibús  en Paseo de la Reforma con todo y glorieta del Angel de la Independencia.


También en favor de Berlin, debo decir que es notablemente más barato que Hamburgo, por lo menos en cuanto a precios de la comida,los hoteles, el transporte y las atracciones turísticas.


Estuvimos ahí sábado y domingo, y luego nos regresamos a Hamburgo, con una pequeña escala en Potsdam para ver el castillo Sansoussi, que de verdad está hermoso. Lástima que llegamos medio tarde y nada más pudimos ir y tomarnos la foto del recuerdo, literal.


El lunes anduvimos mi amiga y yo paseando por Hamburgo, también en el turibús (que buen invento son los turibuses, de verdad), y luego anduvimos en el shopping, que es obligado cuando uno anda de turista. En la noche la llevamos a comer Scholle (primo pobre del lenguado) y Brattkartoffeln (papas fritas con tocino y cebolla a un restaurante que está a orillas del Elbe en Blankenese, del que por cierto ya se me olvidó el nombre. Las papas no estaban buenas, lástima, porque de la comida alemana algo de lo que más me gusta son las papas, como te las preparen. Y bueno, se trataba de que mi amiga probara algo típico de Hamburgo, habría sido genial si adicionalmente hubiera sabido como debía.


El martes tocó visitar Lübeck, que queda a una hora en tren de Hamburgo y es  chiquito y bonito. Parece de cuento del Flautista de Hamelin o algo semejante. En un día se da uno bastante idea de cómo está la ciudad, pero creo que se necesita mas tiempo para visitar los lugares interesantes un poco más detenidamente. Lo malo es que mi amiga sólo estuvo cuatro días, entonces había que aprovechar el tiempo lo más posible, en teoría, porque cuando vimos que Holstentor tenía un museo, decidimos dejarlo para el regreso a la estación, por aquello de que ya iba a salir el turibús (sí, otra vez en turibús) al siguiente recorrido; pero eso sí, cuando ya anduvimos a pie por la ciudad, nos metimos a cuanta tienda nos pareció interesante, y teníamos que recordarnos una a la otra que eramos turistas y debíamos seguir conociendo la ciudad. Cuando nos dió hambre nos metimos al café de la fábrica de mazapán Niederegger, pensando en una rebanadota de pastel y un café. Pero claro, como era hora de comida, pedimos algo salado y nutritivo: una papa al horno con montones de crema ácida y cebollines; una vez cumplida la obligación nutricional, ahora sí, al pastelote con un delicioso capuccino de mazapán. Todo de mazapán, también el museo que está en el segundo piso del mismo edificio. Y de ahí caminamos a la estación para regresarnos a Hamburgo, por supuesto sin pasar al museo de Holstentor porque ya era tarde, pero sospechamos que nos dió un "rush" de azúcar por culpa del pastel en el camino, porque empezamos a reirnos de cuanta tontería nos venía a la mente. 





Y bueno, esa es a grandes rasgos la historia de la visita de mi amiga I. y al mismo tiempo, de mis primeras vacaciones aunque sean cortas, desde que llegué a Alemania. Espero haber sido una buena anfitriona, aunque noté que como dice mi amiga: "soy de mucha opinión", y eso a veces no es tan bueno. Pero fuera de eso, espero que todo en orden, y que I. se haya pasado los días juntas tan bien como los pasé yo con ella. Le agradezco mucho que en su viaje a Europa haya considerado Hamburgo como destino, y nos haya permitido enseñarle un poco de este país tan interesante. Feliz viaje amiga, y que te vaya excelente en el resto de Europa que te queda por conocer. Te quiero.

miércoles, 10 de agosto de 2011

La dama en el lago

Esta foto la tomó mi buena amiga M. este verano, y muy amablemente me la prestó. Cool, ¿no? En el Alster.

miércoles, 3 de agosto de 2011

A dónde ir en Hamburgo: Primer destino corto: A.MORA

Una de mis mejores amigas en Hamburgo se llama Rezarta, y vive en Saint. Georg, a unos pasitos de la estación central (Hauptbahnhof). A veces voy a su casa y tomamos café, fumamos y chismeamos. Pero cuando el tiempo es bueno (cosa no muy frecuente por este lado del planeta) y hace sol, nos lanzamos a la calle a hacer exactamente lo mismo: tomar café, fumar y chismear, pero con solecito. ¡Y vaya que necesito sol! tengo un hermoso color verde de oficina que solo por un momento cambió a rojo, ayer, cuando vi las piernas de mi amiga perfectamente bronceadas, souvenir que  trajo de su más reciente vacación en Montenegro y otros destinos alrededor del mar Adriático.




Uno de los lugares que quedan cerca de su casa, y a mi juicio el mejor para tomar el sol y disfrutar de una de las más bonitas vistas que Hamburgo puede ofrecer, es A.mora. Es un café bar al aire libre que está directamente frente al Alster (el lago que se encuentra en el centro de la ciudad), y ofrece una vista de postal. Tirada, bueno, recostada en el camastro veía mis pies con las uñas pintadas de verde menta (lo único relacionado con el verano que se puede usar en estos días de clima raro). Un poco  mas allá los veleros, los cisnes con sus hijotes  aún grises, los niños de las escuelas de veleo con sus barquitos de velas de arcoiris seguidos por su instructor en lancha de motor, dos que tres equipos de regata practicando, y uno que otro cormorán buscando anguilas. En la orilla opuesta se ven algunas embajadas, y las casas de los verdaderamente ricos de Hamburgo, blancas entre montones de árboles. En el cielo, azul por excepción, se ve pasar la "Beluga" de Airbus en cámara lenta; realmente parece increible que una cosa tan grande y gorda se pueda sostener en el aire.




El servicio es como en muchos lados en la ciudad: no necesariamente maravilloso. Hay que ir sin prisa, porque pasan horas antes de que lleguen a ver qué va a ordenar uno. Las bebidas son totalmente normales, y los precios también (Hamburgo no es una ciudad barata). Pero la vista lo compensa todo. ¡Altamente recomendable! Y bueno, también se puede uno broncear un poco, aunque en mi caso fué más bien el lado izquierdo, y ahora traigo brazo de taxista...tal vez pronto regrese a asolearme del lado derecho, para emparejar.





Referencias:

domingo, 3 de julio de 2011

Escalofriante...mi primera narración.

Y esta es la segunda tarea importante para la misma materia de expresión escrita. Debo hacer una narración. Espero que no esté escalofriantemente fea y simple. Me doy cuenta de que estoy muy influenciada con mis series basura de la televisión, pero de momento no importa, porque con tanto que preparar para mis exámenes finales, no tengo tiempo de hacer una obra de arte. Ahi les va.



Escalofriante



Una mujer estaba sentada sola en una casa. Sabía que no había nadie más en el mundo: todos los otros seres habían muerto.  Los últimos días habían sido un constante ir y venir de un estado de desesperación extrema, hasta la casi catatonia que le viene a uno cuando acepta lo inevitable, cuando no le queda más que esperar la muerte. Justamente en uno de esos momentos de calma que le vienen a uno cuando el cerebro trata de protegerse del terror extremo, se puso a evaluar la mejor forma de terminar con su sufrimiento. En ese momento golpearon a la puerta.  Sintió cómo un escalofrío le recorría toda la columna y al mismo tiempo pensó que el corazón se le iba a salir del pecho:¡No puede ser!, se dijo.  La nube de polvo rojo que voló sobre el pueblo hacía unos días había terminado con la vida de todos los seres a su alrededor. Ella misma vió morir a su marido en medio de terribles sufrimientos hacía solo un par de días, y no podía dejar de pensar en la horrible mueca de dolor que se le había congelado en el rostro y que tuvo que volver a ver cuando lo envolvió en la ropa de cama a modo de sudario improvisado.  Ella había resultado aparentemente inmune a los efectos,  y por alguna razón solo tuvo unas cuantas molestias y dolores. Pero los demás, vecinos, amigos, desconocidos, todos habían muerto. Estaba sola, y peor aún, desesperada por no saber qué había sido de Ana, su hermosa y dulce Ana, la hija que había partido a la universidad una semana antes y que llamó para avisar que había llegado bien. Después de esa llamada, nada. Y ahora los golpes en la puerta.

¿Sería posible que sus ruegos hubieran sido escuchados? Tal vez Ana sobrevivió igual que ella, algún gen resistente que hubiera pasado de madre a hija debió haber hecho el milagro para las dos.  O quizá el efecto tóxico de la nube solamente afectó al pueblo. Pero entonces, ¿por qué no había televisión ni radio, ni ninguna otra forma de saber cuál era la magnitud del desastre, o si habían supervivientes? Bueno, no importaba, porque ahora lo único que le interesaba era abrazar a su hija y saber que no estaba sola. Corrió a la puerta y la abrió de par en par, y en ese momento despertó. Todo había sido un sueño. Suspiró aliviada, volteó a ver a su marido en la cama. Y el suspiro se convirtió en un alarido: su marido yacía muerto a su lado, con la misma mueca de dolor que ella había soñado. Al mismo tiempo, en la televisión  el locutor avisaba que había habido una explosión en la fábrica de compuestos químicos de la ciudad cercana y que una nube roja se extendía rápidamente por las poblaciones cercanas.

martes, 28 de junio de 2011

Mi primer trabajo formal

Bueno bueno, formal quiero decir en oficina...porque hace meses que soy babysitter de Bela. Precisamente su mamá, C.E. me ofreció la semana pasada hablar con su jefe porque necesitan quién les lleve los reportes de gastos de viaje, para ver si me contrataban...y hoy que la ví me dijo que el trabajo es mío, que puedo empezar el lunes si quiero...¡¡¡que tal!!!!! Estoy de verdad contenta, a ver cómo me va con los reportes en alemán,pero bueno, esa es otra historia.

Precisamente para aquello de conseguir trabajo, mi hermana me mandó una oración a San Expedito, y la empecé el fin de semana...a mí no me crean, pero yo ahora termino la novena porque la termino, no faltaba mas...¡rápido que me hizo el milagrito! ¡Gracias manta! y gracias a San Expedito...¡ah! y cómo no darle  gracias a mi mamá que se reza quién sabe cuantos Padrenuestros al día pidiendo por toooodos sus tres hijos, su nuera, sus hermanos, su nieta y su yerno. La verdad es que se siente bonito saber que hay alguien que reza porque te vaya bien en la vida.

Y también quiero hacer público que pese a la mala fama de fríos e impersonales que tienen los alemanes (que dos que tres se la tienen bien merecida) puedo decir que por lo menos C., que es muy alemana, me ha mostrado una generosidad y una amistad que sinceramente no esperaba y que le agradezco con todo mi corazón. Es bueno saber que cuentas con alguien cuando estás tan lejos de tu gente. Primero que nada, me confió su tesoro más preciado: su bebé, sin tener referencias mías de ningún tipo; se interesa por mis problemas, me aconseja, y sobre todo, me inspira porque es una mujer super luchadora, que siempre ve el lado positivo de las cosas. Y ahora me ayudó a conseguir mi primer empleo formal, que debo aclarar,   no es cosa fácil por estos rumbos: te piden hasta la factura del refrigerador, debidamente apostillada. Prometo hacer todo lo que esté a mi alcance para no hacerla quedar mal. ¡Deseenme suerte!

domingo, 26 de junio de 2011

¿Quieren ir al teatro y ayudar animales sin dueño? Llévelo llévelo, única oportunidad...







Quienes Somos
Hoy no les voy a platicar de ninguna de mis experiencias en Hamburgo (por ahí tengo una nueva del festival de las fresas, pero esa se las cuento mañana). Les voy a platicar de algo que pasa en México, concretamente en mi lindo Querétaro. En esta hermosa y cada vez más llena de tráfico ciudad, hay perros y gatos callejeros por montones, como en todo el país. No les voy a contar cómo sufren, porque ustedes ya lo saben, y para historias de horror están otros sitios de internet. 



Lo que les quiero contar es que existen personas buenas, que hacen una labor de verdad digna de elogio. Ellos se dedican a rescatar, proteger y buscarles hogar a perros y gatos sin dueño, en Querétaro. Son mis amigos de Apaqro (Asociación Protectora de Animales de Santiago de Querétaro). Una de los fundadores es mi amiga Carolina González, y yo personalmente soy testigo de toda la buena labor que ellos realizan: le dedican todo el tiempo que tienen disponible a la asociación y no cobran un centavo. Son de esa gente que ama a los perros porque son perros, no porque son de raza o porque son símbolo de status. Yo saqué a pasear en varias ocasiones a dos que tres perritos, doné comida,  participé en alguna caminata mensual y en dos ocasiones ofrecí hogar temporal a uno de sus enanos de cuatro patas, siempre tratando de ayudar aunque sea un poco (confieso que menos de lo que debería). Pero ellos me han ayudado más a mí, y no solo en una, sino en varias ocasiones. Una vez me ayudaron a colocar a "Nena" una Siberian Husky hermosa y demasiado llena de vida para mi madre (la tiró varias veces, y no es que mi mamá sea una anciana, pero ya no se cuece al primer hervor); se fué a una casa llena de gente buena que la mima como si fuera un bebé. En otra ocasión mi amore y yo nos encontramos en la calle un perro "carlangudo" con el pelo largo largo y todo apelmazado. Su estado era tan lamentable que decidimos llevárnoslo y los de Apaqro le hicieron un lugarcito en el refugio mientras le conseguíamos casa. Le pusimos Bob Marley por aquello de las rastas, y finalmente mi gran amiga Ihadira le ofreció casa (El muy bruto terminó escapándose, pero esa es otra historia, me queda el consuelo de que fué feliz un rato).

Todo esto fué antes de venirme a vivir a Alemania. Ahora se de ellos por el Facebook, y me da gusto saber que cada día hay mas voluntarios, y que el refugio cuenta con más apoyo. Pero todavía les hace falta mucha mucha ayuda, porque animalitos que los necesitan sobran, y a veces no se dan abasto. Por supuesto que entiendo que no todo el mundo tiene el tiempo de ir a pasear perros, o bañarlos, o hacer labor voluntaria, y también entiendo que no abundan las familias que cuenten con el espacio en casa  y el compromiso de hacerse responsables de un animal durante muchos años, porque ya tienen muchos otros (compromisos o animales, o las dos cosas). Pero hay otras maneras de ayudar, por ejemplo yendo al teatro a pasarse un rato agradable.

Les platico:

En esta ocasión, Apaqro está invitando a la obra de teatro "Quieras o no, soy tu vieja", que se presenta en la Casona del Arbol, el día 4 de agosto a las 20:30 hrs y es en beneficio de la asociación. Según describe la invitación, es una "Divertida comedia de enredos en donde todos nos divertiremos, a todos los que deseaban el regreso de Xavier Santana en esta gran obra el estará deleitandonos y haciendonos morir de risa con su talento". A mi me encanta el hombre, de verdad que se le salen a uno las lágrimas de tanto reir. Los boletos están a la venta en la asociación (tel. 442. 212 5141), pero también pueden echarle un telefonazo a Carolina al celular 442 1819639. 

Y para terminar, les dejo el link de la página oficial de la asociación. Échenle un ojillo, igual y terminan enamorados de alguna "almita buena", como les dice mi mamá a los perritos. ¡Un abrazo!

Sitio web




viernes, 24 de junio de 2011

¿Por qué escogí a Germán Dehesa como tema de mi ensayo?

Bueno, en primer lugar porque el ensayo tenía que ser en español para mi materia de Expresión Escrita II, de la carrera de Filología Hispánica en la Universidad de Hamburgo. Y como para mí, el español que ocupa el primer lugar es el que se habla en México, pues me interesaba que por lo menos mi profesora, que es cubana, se diera una idea de por donde va el asunto, por medio de un ejemplo de español mexicano correctísimo. Porque no todo en México es albur y "malas razones", como dirían mis tías. Aunque tanto el albur como las malas palabras tienen su encanto, hay que admitirlo. Se requiere una mente rápida para pescar todo lo que dicen los profesionales en la materia cuando se lo "alburean" a uno, y si no se pesca, por lo menos para poner cara de que sí se le entendió al doble sentido, no se vayan a burlar de nuestra ignorancia ¿y luego cómo le hacemos para recuperar el honor perdido?

En segundo lugar, porque desde que lo ví en su participación en la película "Cilantro y perejil", me convertí en fan del señor Dehesa. Es mi inspiración, sobre todo ahora que por pura casualidad caí en la misma carrera que él estudió. Me interesa que el mundo conozca su obra, y que piense que todos los mexicanos somos un poco como él, en lugar del típico cliché del hombrecito con  sarape y  sombrero plácidamente dormido,recargado en un nopal (y al que no crea que es cliché, nada más que se ponga a pensar si de verdad se podría dormir tan a gusto con la espalda llena de espinas). Quiero que piensen que todos somos de mente ágil, de fácil palabra, prontos a hacer un chiste o una observación inteligente, aunque no le aplique al total de la población, no importa, mientras se convierta poco a poco en estereotipo.

Y por último, escribí sobre él porque me encanta leerlo, y porque me gustaría que al menos uno o dos que lean mi ensayo sientan curiosidad y lo empiecen a leer también ellos. Estoy segura de que más de una vez les levantará el ánimo.

miércoles, 22 de junio de 2011

El Español de Germán Dehesa

El español de Germán Dehesa

Carolina Rosado
Universidad de Hamburgo

Germán Dehesa fue un importante periodista, escritor y locutor mexicano, fallecido en septiembre del 2010. En su Gaceta del Angel,  columna publicada en forma regular en el periódico Reforma de la ciudad de México, hablaba de política, deportes, sociales, vida diaria y otros temas con un lenguaje sencillo, ameno, humorístico y sobre todo fácil de comprender. En mayo de 2008 recibió de manos del rey Juan Carlos I de España el premio de periodismo Don Quijote por el gobierno de Castilla-La Mancha, porque según declaró el jurado, en su obra realizó “una síntesis brillante […] entre el idioma español y el habla popular mexicana, en una combinación imaginativa de las palabras, que demuestra la plasticidad, riqueza y vitalidad de la lengua de Cervantes”[1].  El objetivo de este concurso es “premiar la calidad lingüística y el buen uso, defensa y enriquecimiento del español”[2].  ¿Cómo es que  reune la obra del señor Dehesa los requisitos necesarios para cumplir este objetivo?

 “¡Ah, que tiempos!” es el nombre de la columna ganadora, y se publicó en el periódico Reforma el 22 de junio de 2007. En ella don Germán detalla el  interés que despiertan en México las noticias del ámbito nacional, aunque no sean tan relevantes como otras de talla mundial, y ejemplifica este fenómeno con el revuelo que causó en la opinión pública la liberación e inmediato reencarcelamiento del ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva, a quien apoda “El Chueco” por la parálisis facial que padece. El texto es divertido y de fácil lectura. Es como si se tratase de una plática totalmente informal entre el autor y sus lectores.[3]

Según  mi opinión, es necesario conocer a profundidad un idioma para poder despedazarlo a gusto. El señor Dehesa estudió ingeniería química en la UNAM[4] [me imagino que por mandato de su mamá], pero también en nuestra máxima casa de estudios hizo la carrera de letras hispánicas. Es decir, estaba perfectamente capacitado para la labor, y así lo demuestran sus textos. Pero él no destrozaba el idioma, al contrario: en su obra se puede apreciar el infinito cuidado y amor con el que utiliza el español en su variante mexicana para interesar y  hacer sentir al lector  que lo que plasma en sus escritos, también le pertenece a éste último. Los mexicanos tenemos en general un gran sentido del humor: nos ajustamos casi a la perfección a la descripción que él hacía de su padre: “un veracruzano alegrísimo, desmadroso, vital, con una capacidad para resolverlo todo en una broma, en un chiste, en una ocurrencia, en encontrarle siempre el lado luminoso aun en lo más siniestro…”.[5] En México nos reímos prácticamente de todo, tal vez para equilibrar la tristeza que nos causa ver como se nos presentan los problemas uno tras otro, y a veces, todos juntos: un día es el narco, al día siguiente son los secuestros, nuestros políticos, la contaminación, la pobreza o la corrupción entre otras calamidades. Por eso amamos todo aquello que nos provoque una sonrisa, o mejor aún, una carcajada. El señor definitivamente sabía como hacernos reír, pero también supo cómo invitarnos a la reflexión.

En lo personal, me encanta leer una y otra vez la explicación que le hizo su padre cuando niño, de las prostitutas de la avenida de los Insurgentes en la ciudad de México:
Me acuerdo que cuando paseábamos por Insurgentes y yo veía a esas mujeres recargadas en los árboles, con mucha pintura en la cara y con unas vestimentas muy extravagantes y llamativas, le preguntaba:
- Oye papá, ¿y esas señoras?
- Ay hijo, ¿qué no sabes?
- No papá.
- Son de la forestal, hijo, son policías forestales. Les encargan un árbol a cada una. Ellas tienen que cuidar su árbol y como está tan cerquita de la banqueta, por eso se visten así para llamar la atención, no las vayan a atropellar.
Era una explicación tan hermosa que hasta la fecha me conmueve, me dan ganas de bajarme a dar las gracias a las de la forestal porque están cuidando los árboles.[6]

También digna de recordar es su descripción de uno   de los chantajes que le hacía su madre: ahí es donde todo lector puede darse por aludido:
Recuerdo mucho a mi madre haciéndome su numerito de:
-¡Ay, no sabes, mi pierna mala –porque mi mamá, pasada cierta edad, tenía una pierna mala-. No sabes lo que me ha dolido todo el día mi pierna mala...
-¡Chín! -decía yo.
-Pero tú te vas a ir a una fiesta, ¿verdad? Vete, vete tranquilo de veras. Yo gozo sabiendo que tú estás gozando. Nada más déjame el rosario cerca por favor y mis medicinas, porque si me viene una crisis… no creo, eh, no creo, pero por si me viniera déjalas ahí, total, si de veras me siento muy mal, no puedo ahorita apoyar el pie, me ruedo sobre el mosaico y pecho a tierra llego al teléfono… de alguna manera alcanzo el teléfono...
El resultado de tal exposición era que yo no iba a la fiesta y que la pinche vieja se cuajaba toda la noche. Ya no le dolía nada, ya no necesitaba nada, ni el rosario rezaba, le valía gorro todo.[7]
En su obra “Yo contra mí”, Dehesa cuenta que sus maestros andaban nerviosos, que no se explicaban por qué sabiendo tanto de Shakespeare, de Lope de Vega o de Sor Juana, se metía al teatro Blanquita o iba al Tívoli[8] a oir Harapos[9].  Explica que a él le gusta Shakespeare pero también le gusta oír Harapos: combinar cultura elevada y  sabiduría de la calle. Esta dualidad es lo que hace sus escritos tan especiales. Conoce tan a fondo  el español, que puede escribir tan elaborado o tan sencillo como le dé la gana, y salpicar sus escritos aquí y allá con el habla popular mexicana, condimentándolos y dándoles ese tono humorístico que a los mexicanos tanto nos agrada.
Germán Dehesa enriquece el español con sus obras, le da vitalidad, le quita la afectación, logra con el uso de nuestra lengua interesar a propios y extraños, a cultos y no tan cultos. Por esta razón  ganó el premio Don Quijote de periodismo, y también por eso los mexicanos lo leemos siempre tan cercano, tan nuestro. Nuestro Germán Dehesa.


Referencias bibliográficas

Romo Limón, M.E. (2008). El Ensayo. Disponible   en:http://crecea.uag.mx/comunicar/en_objetivo.htm
Federación de Asociaciones de Periodistas de España.(2008).Convocatoria  V Edición Premio don Quijote de Periodismo. Disponible       en: http://www.fape.es/v-edicion-premio-don-quijote-de-periodismo_fape-2879.htm
Wikipedia (2011). Germán Dehesa. Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Germ%C3%A1n_Dehesa
Dehesa, Germán. (2007). “¡Ah, qué tiempos!”. En:  Gaceta del Angel, Periódico Reforma. México. Disponible en:  <http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/Pages/BuscaArtEdit.aspx>
Buzio P., Erika.(2008). “Otorgan a Germán Dehesa en España el Premio Don Quijote de Periodismo”. En: El Sur. Sin número de página.Acapulco. Disponible en: <http://www.suracapulco.com.mx/nota1e.php?id_nota=32700>
Dehesa, Germán. (2004). “Yo contra mí” en  Fractal revista trimestal. No. 32 .  Disponible en: <http://www.fractal.com.mx/F32Dehesa.html>


[1] Wikipedia. 2011. Germán Dehesa. España. [web en línea].Disponible desde Internet en: <http://es.wikipedia.org/wiki/Germ%C3%A1n_Dehesa> [con acceso el 16-6-2011]
[2] Federación de Asociaciones de Periodistas de España .2008.. Convocatoria V Edición Premio Don Quijote de Periodismo. España. [web en línea]. Disponible desde Internet en: <http://www.fape.es/v-edicion-premio-don-quijote-de-periodismo_fape-2879.htm> [con acceso el 16-6-2011]

[3] Dehesa, G.  2007. “¡Ah, qué tiempos!”. Gaceta del Angel. México.Grupo Reforma.  [web en línea]. Disponible desde Internet en: <http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/Pages/BuscaArtEdit.aspx> [con acceso el 20-6-2011]

[4] Universidad Nacional Autónoma de México.
[5] Dehesa, G. 2004. “Yo contra mí” en Fractal revista trimestal. No. 32 [web en línea]. Disponible desde Internet en: <http://www.fractal.com.mx/F32Dehesa.html> [con acceso el 16-6-2011]


[6] Dehesa, G. 2004. Op. Cit.
[7] Ibid.
[8] El Tívoli: Teatro de Revista  que se ubicaba en la ciudad de México .
[9] Mario García “Harapos”, actor cómico mexicano.