martes, 28 de junio de 2011

Mi primer trabajo formal

Bueno bueno, formal quiero decir en oficina...porque hace meses que soy babysitter de Bela. Precisamente su mamá, C.E. me ofreció la semana pasada hablar con su jefe porque necesitan quién les lleve los reportes de gastos de viaje, para ver si me contrataban...y hoy que la ví me dijo que el trabajo es mío, que puedo empezar el lunes si quiero...¡¡¡que tal!!!!! Estoy de verdad contenta, a ver cómo me va con los reportes en alemán,pero bueno, esa es otra historia.

Precisamente para aquello de conseguir trabajo, mi hermana me mandó una oración a San Expedito, y la empecé el fin de semana...a mí no me crean, pero yo ahora termino la novena porque la termino, no faltaba mas...¡rápido que me hizo el milagrito! ¡Gracias manta! y gracias a San Expedito...¡ah! y cómo no darle  gracias a mi mamá que se reza quién sabe cuantos Padrenuestros al día pidiendo por toooodos sus tres hijos, su nuera, sus hermanos, su nieta y su yerno. La verdad es que se siente bonito saber que hay alguien que reza porque te vaya bien en la vida.

Y también quiero hacer público que pese a la mala fama de fríos e impersonales que tienen los alemanes (que dos que tres se la tienen bien merecida) puedo decir que por lo menos C., que es muy alemana, me ha mostrado una generosidad y una amistad que sinceramente no esperaba y que le agradezco con todo mi corazón. Es bueno saber que cuentas con alguien cuando estás tan lejos de tu gente. Primero que nada, me confió su tesoro más preciado: su bebé, sin tener referencias mías de ningún tipo; se interesa por mis problemas, me aconseja, y sobre todo, me inspira porque es una mujer super luchadora, que siempre ve el lado positivo de las cosas. Y ahora me ayudó a conseguir mi primer empleo formal, que debo aclarar,   no es cosa fácil por estos rumbos: te piden hasta la factura del refrigerador, debidamente apostillada. Prometo hacer todo lo que esté a mi alcance para no hacerla quedar mal. ¡Deseenme suerte!

domingo, 26 de junio de 2011

¿Quieren ir al teatro y ayudar animales sin dueño? Llévelo llévelo, única oportunidad...







Quienes Somos
Hoy no les voy a platicar de ninguna de mis experiencias en Hamburgo (por ahí tengo una nueva del festival de las fresas, pero esa se las cuento mañana). Les voy a platicar de algo que pasa en México, concretamente en mi lindo Querétaro. En esta hermosa y cada vez más llena de tráfico ciudad, hay perros y gatos callejeros por montones, como en todo el país. No les voy a contar cómo sufren, porque ustedes ya lo saben, y para historias de horror están otros sitios de internet. 



Lo que les quiero contar es que existen personas buenas, que hacen una labor de verdad digna de elogio. Ellos se dedican a rescatar, proteger y buscarles hogar a perros y gatos sin dueño, en Querétaro. Son mis amigos de Apaqro (Asociación Protectora de Animales de Santiago de Querétaro). Una de los fundadores es mi amiga Carolina González, y yo personalmente soy testigo de toda la buena labor que ellos realizan: le dedican todo el tiempo que tienen disponible a la asociación y no cobran un centavo. Son de esa gente que ama a los perros porque son perros, no porque son de raza o porque son símbolo de status. Yo saqué a pasear en varias ocasiones a dos que tres perritos, doné comida,  participé en alguna caminata mensual y en dos ocasiones ofrecí hogar temporal a uno de sus enanos de cuatro patas, siempre tratando de ayudar aunque sea un poco (confieso que menos de lo que debería). Pero ellos me han ayudado más a mí, y no solo en una, sino en varias ocasiones. Una vez me ayudaron a colocar a "Nena" una Siberian Husky hermosa y demasiado llena de vida para mi madre (la tiró varias veces, y no es que mi mamá sea una anciana, pero ya no se cuece al primer hervor); se fué a una casa llena de gente buena que la mima como si fuera un bebé. En otra ocasión mi amore y yo nos encontramos en la calle un perro "carlangudo" con el pelo largo largo y todo apelmazado. Su estado era tan lamentable que decidimos llevárnoslo y los de Apaqro le hicieron un lugarcito en el refugio mientras le conseguíamos casa. Le pusimos Bob Marley por aquello de las rastas, y finalmente mi gran amiga Ihadira le ofreció casa (El muy bruto terminó escapándose, pero esa es otra historia, me queda el consuelo de que fué feliz un rato).

Todo esto fué antes de venirme a vivir a Alemania. Ahora se de ellos por el Facebook, y me da gusto saber que cada día hay mas voluntarios, y que el refugio cuenta con más apoyo. Pero todavía les hace falta mucha mucha ayuda, porque animalitos que los necesitan sobran, y a veces no se dan abasto. Por supuesto que entiendo que no todo el mundo tiene el tiempo de ir a pasear perros, o bañarlos, o hacer labor voluntaria, y también entiendo que no abundan las familias que cuenten con el espacio en casa  y el compromiso de hacerse responsables de un animal durante muchos años, porque ya tienen muchos otros (compromisos o animales, o las dos cosas). Pero hay otras maneras de ayudar, por ejemplo yendo al teatro a pasarse un rato agradable.

Les platico:

En esta ocasión, Apaqro está invitando a la obra de teatro "Quieras o no, soy tu vieja", que se presenta en la Casona del Arbol, el día 4 de agosto a las 20:30 hrs y es en beneficio de la asociación. Según describe la invitación, es una "Divertida comedia de enredos en donde todos nos divertiremos, a todos los que deseaban el regreso de Xavier Santana en esta gran obra el estará deleitandonos y haciendonos morir de risa con su talento". A mi me encanta el hombre, de verdad que se le salen a uno las lágrimas de tanto reir. Los boletos están a la venta en la asociación (tel. 442. 212 5141), pero también pueden echarle un telefonazo a Carolina al celular 442 1819639. 

Y para terminar, les dejo el link de la página oficial de la asociación. Échenle un ojillo, igual y terminan enamorados de alguna "almita buena", como les dice mi mamá a los perritos. ¡Un abrazo!

Sitio web




viernes, 24 de junio de 2011

¿Por qué escogí a Germán Dehesa como tema de mi ensayo?

Bueno, en primer lugar porque el ensayo tenía que ser en español para mi materia de Expresión Escrita II, de la carrera de Filología Hispánica en la Universidad de Hamburgo. Y como para mí, el español que ocupa el primer lugar es el que se habla en México, pues me interesaba que por lo menos mi profesora, que es cubana, se diera una idea de por donde va el asunto, por medio de un ejemplo de español mexicano correctísimo. Porque no todo en México es albur y "malas razones", como dirían mis tías. Aunque tanto el albur como las malas palabras tienen su encanto, hay que admitirlo. Se requiere una mente rápida para pescar todo lo que dicen los profesionales en la materia cuando se lo "alburean" a uno, y si no se pesca, por lo menos para poner cara de que sí se le entendió al doble sentido, no se vayan a burlar de nuestra ignorancia ¿y luego cómo le hacemos para recuperar el honor perdido?

En segundo lugar, porque desde que lo ví en su participación en la película "Cilantro y perejil", me convertí en fan del señor Dehesa. Es mi inspiración, sobre todo ahora que por pura casualidad caí en la misma carrera que él estudió. Me interesa que el mundo conozca su obra, y que piense que todos los mexicanos somos un poco como él, en lugar del típico cliché del hombrecito con  sarape y  sombrero plácidamente dormido,recargado en un nopal (y al que no crea que es cliché, nada más que se ponga a pensar si de verdad se podría dormir tan a gusto con la espalda llena de espinas). Quiero que piensen que todos somos de mente ágil, de fácil palabra, prontos a hacer un chiste o una observación inteligente, aunque no le aplique al total de la población, no importa, mientras se convierta poco a poco en estereotipo.

Y por último, escribí sobre él porque me encanta leerlo, y porque me gustaría que al menos uno o dos que lean mi ensayo sientan curiosidad y lo empiecen a leer también ellos. Estoy segura de que más de una vez les levantará el ánimo.

miércoles, 22 de junio de 2011

El Español de Germán Dehesa

El español de Germán Dehesa

Carolina Rosado
Universidad de Hamburgo

Germán Dehesa fue un importante periodista, escritor y locutor mexicano, fallecido en septiembre del 2010. En su Gaceta del Angel,  columna publicada en forma regular en el periódico Reforma de la ciudad de México, hablaba de política, deportes, sociales, vida diaria y otros temas con un lenguaje sencillo, ameno, humorístico y sobre todo fácil de comprender. En mayo de 2008 recibió de manos del rey Juan Carlos I de España el premio de periodismo Don Quijote por el gobierno de Castilla-La Mancha, porque según declaró el jurado, en su obra realizó “una síntesis brillante […] entre el idioma español y el habla popular mexicana, en una combinación imaginativa de las palabras, que demuestra la plasticidad, riqueza y vitalidad de la lengua de Cervantes”[1].  El objetivo de este concurso es “premiar la calidad lingüística y el buen uso, defensa y enriquecimiento del español”[2].  ¿Cómo es que  reune la obra del señor Dehesa los requisitos necesarios para cumplir este objetivo?

 “¡Ah, que tiempos!” es el nombre de la columna ganadora, y se publicó en el periódico Reforma el 22 de junio de 2007. En ella don Germán detalla el  interés que despiertan en México las noticias del ámbito nacional, aunque no sean tan relevantes como otras de talla mundial, y ejemplifica este fenómeno con el revuelo que causó en la opinión pública la liberación e inmediato reencarcelamiento del ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva, a quien apoda “El Chueco” por la parálisis facial que padece. El texto es divertido y de fácil lectura. Es como si se tratase de una plática totalmente informal entre el autor y sus lectores.[3]

Según  mi opinión, es necesario conocer a profundidad un idioma para poder despedazarlo a gusto. El señor Dehesa estudió ingeniería química en la UNAM[4] [me imagino que por mandato de su mamá], pero también en nuestra máxima casa de estudios hizo la carrera de letras hispánicas. Es decir, estaba perfectamente capacitado para la labor, y así lo demuestran sus textos. Pero él no destrozaba el idioma, al contrario: en su obra se puede apreciar el infinito cuidado y amor con el que utiliza el español en su variante mexicana para interesar y  hacer sentir al lector  que lo que plasma en sus escritos, también le pertenece a éste último. Los mexicanos tenemos en general un gran sentido del humor: nos ajustamos casi a la perfección a la descripción que él hacía de su padre: “un veracruzano alegrísimo, desmadroso, vital, con una capacidad para resolverlo todo en una broma, en un chiste, en una ocurrencia, en encontrarle siempre el lado luminoso aun en lo más siniestro…”.[5] En México nos reímos prácticamente de todo, tal vez para equilibrar la tristeza que nos causa ver como se nos presentan los problemas uno tras otro, y a veces, todos juntos: un día es el narco, al día siguiente son los secuestros, nuestros políticos, la contaminación, la pobreza o la corrupción entre otras calamidades. Por eso amamos todo aquello que nos provoque una sonrisa, o mejor aún, una carcajada. El señor definitivamente sabía como hacernos reír, pero también supo cómo invitarnos a la reflexión.

En lo personal, me encanta leer una y otra vez la explicación que le hizo su padre cuando niño, de las prostitutas de la avenida de los Insurgentes en la ciudad de México:
Me acuerdo que cuando paseábamos por Insurgentes y yo veía a esas mujeres recargadas en los árboles, con mucha pintura en la cara y con unas vestimentas muy extravagantes y llamativas, le preguntaba:
- Oye papá, ¿y esas señoras?
- Ay hijo, ¿qué no sabes?
- No papá.
- Son de la forestal, hijo, son policías forestales. Les encargan un árbol a cada una. Ellas tienen que cuidar su árbol y como está tan cerquita de la banqueta, por eso se visten así para llamar la atención, no las vayan a atropellar.
Era una explicación tan hermosa que hasta la fecha me conmueve, me dan ganas de bajarme a dar las gracias a las de la forestal porque están cuidando los árboles.[6]

También digna de recordar es su descripción de uno   de los chantajes que le hacía su madre: ahí es donde todo lector puede darse por aludido:
Recuerdo mucho a mi madre haciéndome su numerito de:
-¡Ay, no sabes, mi pierna mala –porque mi mamá, pasada cierta edad, tenía una pierna mala-. No sabes lo que me ha dolido todo el día mi pierna mala...
-¡Chín! -decía yo.
-Pero tú te vas a ir a una fiesta, ¿verdad? Vete, vete tranquilo de veras. Yo gozo sabiendo que tú estás gozando. Nada más déjame el rosario cerca por favor y mis medicinas, porque si me viene una crisis… no creo, eh, no creo, pero por si me viniera déjalas ahí, total, si de veras me siento muy mal, no puedo ahorita apoyar el pie, me ruedo sobre el mosaico y pecho a tierra llego al teléfono… de alguna manera alcanzo el teléfono...
El resultado de tal exposición era que yo no iba a la fiesta y que la pinche vieja se cuajaba toda la noche. Ya no le dolía nada, ya no necesitaba nada, ni el rosario rezaba, le valía gorro todo.[7]
En su obra “Yo contra mí”, Dehesa cuenta que sus maestros andaban nerviosos, que no se explicaban por qué sabiendo tanto de Shakespeare, de Lope de Vega o de Sor Juana, se metía al teatro Blanquita o iba al Tívoli[8] a oir Harapos[9].  Explica que a él le gusta Shakespeare pero también le gusta oír Harapos: combinar cultura elevada y  sabiduría de la calle. Esta dualidad es lo que hace sus escritos tan especiales. Conoce tan a fondo  el español, que puede escribir tan elaborado o tan sencillo como le dé la gana, y salpicar sus escritos aquí y allá con el habla popular mexicana, condimentándolos y dándoles ese tono humorístico que a los mexicanos tanto nos agrada.
Germán Dehesa enriquece el español con sus obras, le da vitalidad, le quita la afectación, logra con el uso de nuestra lengua interesar a propios y extraños, a cultos y no tan cultos. Por esta razón  ganó el premio Don Quijote de periodismo, y también por eso los mexicanos lo leemos siempre tan cercano, tan nuestro. Nuestro Germán Dehesa.


Referencias bibliográficas

Romo Limón, M.E. (2008). El Ensayo. Disponible   en:http://crecea.uag.mx/comunicar/en_objetivo.htm
Federación de Asociaciones de Periodistas de España.(2008).Convocatoria  V Edición Premio don Quijote de Periodismo. Disponible       en: http://www.fape.es/v-edicion-premio-don-quijote-de-periodismo_fape-2879.htm
Wikipedia (2011). Germán Dehesa. Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Germ%C3%A1n_Dehesa
Dehesa, Germán. (2007). “¡Ah, qué tiempos!”. En:  Gaceta del Angel, Periódico Reforma. México. Disponible en:  <http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/Pages/BuscaArtEdit.aspx>
Buzio P., Erika.(2008). “Otorgan a Germán Dehesa en España el Premio Don Quijote de Periodismo”. En: El Sur. Sin número de página.Acapulco. Disponible en: <http://www.suracapulco.com.mx/nota1e.php?id_nota=32700>
Dehesa, Germán. (2004). “Yo contra mí” en  Fractal revista trimestal. No. 32 .  Disponible en: <http://www.fractal.com.mx/F32Dehesa.html>


[1] Wikipedia. 2011. Germán Dehesa. España. [web en línea].Disponible desde Internet en: <http://es.wikipedia.org/wiki/Germ%C3%A1n_Dehesa> [con acceso el 16-6-2011]
[2] Federación de Asociaciones de Periodistas de España .2008.. Convocatoria V Edición Premio Don Quijote de Periodismo. España. [web en línea]. Disponible desde Internet en: <http://www.fape.es/v-edicion-premio-don-quijote-de-periodismo_fape-2879.htm> [con acceso el 16-6-2011]

[3] Dehesa, G.  2007. “¡Ah, qué tiempos!”. Gaceta del Angel. México.Grupo Reforma.  [web en línea]. Disponible desde Internet en: <http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/Pages/BuscaArtEdit.aspx> [con acceso el 20-6-2011]

[4] Universidad Nacional Autónoma de México.
[5] Dehesa, G. 2004. “Yo contra mí” en Fractal revista trimestal. No. 32 [web en línea]. Disponible desde Internet en: <http://www.fractal.com.mx/F32Dehesa.html> [con acceso el 16-6-2011]


[6] Dehesa, G. 2004. Op. Cit.
[7] Ibid.
[8] El Tívoli: Teatro de Revista  que se ubicaba en la ciudad de México .
[9] Mario García “Harapos”, actor cómico mexicano.

sábado, 19 de febrero de 2011

"La mujer de mi hermano" y la pelea en Youtube.

Hace como una semana estaba yo sin nada que hacer (cosa rara) y me puse a ver videos en internet. Me encontré la película "la mujer de mi hermano" con Bárbara Mori y Christian Meyer, y la volví a ver. Ya la había visto en el cine cuando la estrenaron en México hace algunos años, pero me gusta mucho. Incluso leí el libro del autor peruano Jaime Bayly. Además la película me gusta especialmente por el vestuario de la Mori, y por la ambientación en la ciudad de México (por aquello de la nostalgia). No me gusta mucho que al personaje de Gonzalo lo hayan puesto a decir miles de groserías típicas de México, que a mi juicio no son necesarias y además no vienen en el libro. Pero bueno, en general es una película que disfruto mucho cada vez que la veo.

Lo que no me gustó nadita fueron todos los comentarios que agregaron algunas personas. Algunos sudamericanos expresan que los mexicanos tenemos un acento espantoso, claro, con otras palabras que no voy a poner aquí, y algunas otras expresiones medio xenofóbicas. Y desde luego algunos mexicanos que se sintieron muy ofendidos contestan diciendo que México es casi casi el mejor país de Latinoamerica y que todos los demás hablan espantoso, etc. La verdad es que molesta ver tanta ignorancia y xenofobia juntas.

Una de las quejas es: Si en el libro la acción se sitúa en el Perú (eso dicen porque según yo en el libro no dice nada específico de ningún país),y el autor es peruano ¿por qué demonios la película se desarrolla en la ciudad de México? El director, Ricardo de Montreuil es peruano, pero es una producción de México, Estados Unidos, Perú y Argentina. La verdad no tengo la más remota idea de por qué en la ciudad de México y con acento mexicano. Pero yo no le veo nada de malo, igual pudo haberse situado en Perú o en Argentina, y seguiría siendo una excelente película.

Bueno, el punto es que los comentarios a mi juicio muestran una profunda ignorancia, que se puede medir para empezar con las faltotas de ortografía de quienes allí se expresan, y parece que están todos contra todos. Tampoco falta el que dice que como latinos debemos estar unidos y ser mas buenos hermanos. ¡Ah! y por supuesto cómo olvidar a aquel que dice que el acento mexicano no es acento sino dialecto del español. Claro, podría no hacer caso, es decir, tomarlo de quien viene como dirían mis amigas en México, y aclaro, tanto los comentarios de mexicanos como de no mexicanos. Lo malo es que esa profunda ignorancia la comparte muchísima gente, por lo menos en México que es el país que conozco un poco, y como la libre expresión es un derecho que me encanta ejercer, pues ahi les va de mi ronco pecho.

Primero: el mexicano no es un dialecto del español. Y esto lo digo con la autoridad moral que me da mi calidad de estudiante de lingüística, o bueno, con la calidad moral de mi maestro de gramática I, que así lo dijo y así se me grabó. Se llama castellano, variante mexicana, o panameña, o venezolana, o cubana, dependiendo del país donde se hable. Y se llama castellano porque también el catalán, el vasco y el gallego se pueden considerar español. Tooooodo es castellano, no es dialecto.

Y eso de que los mexicanos somos mejores, mejor ni comentarlo, bueno, si. ¿Mejores que quién o según quién? o ¿mejores en qué? Esa es una cuestión tan subjetiva, que mejor ni la discutimos.

Y por último, esa afirmación de que como latinos debemos estar unidos...y eso ¿como por qué? ¿qué nos obliga? o mejor aún ¿en contra de quién o de quienes? América Latina, para sorpresa de algunos europeos que conozco, no es un país, sino una zona geográfica compuesta de muchos países, todos diferentes, que comparten idioma y algunas otras características, pero eso no significa que seamos familiares o algo así. Cada quien merece su individualidad, ¿no? Bueno, esa es mi opinión muy muy personal. Pero para mí decir que los latinos somos iguales es como ir a decirle a un alemán que él, un austriaco y un suizo son igualitos nada más porque todos hablan alemán. Yo creo que sí me enfrascaría en una discusión que no iría a ningún lado.

Como tampoco vale la pena discutir sobre qué variante (o acento para algunos) del castellano se escucha más bien. A mí obviamente me encanta como se habla en México, y algunas variantes como el castellano que se habla en Argentina, me desesperan después de cinco minutos de escuchar. Y también puedo decir que algunos españoles te hablan como si te estuvieran regañando. Pero repito...es cuestión de opinión y gustos, y de lo que uno esté acostumbrado a escuchar...no de qué cosa se escuche mejor o peor...una vez mas, ¿según quién?

En fín. La verdad es que todas las personas de América Latina y de España que he tenido la oportunidad de conocer por estos rumbos me parecen muy muy interesantes en su forma individual de hablar, de pensar y de opinar. Por supuesto que me identifico más con los mexicanos que he conocido, pero eso es por razones obvias.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Celebrando a México

Me enteré hace unos días que en México hay quien dice que no hay nada que celebrar en este bicentenario de la independencia de México, y eso me dió mucha tristeza. Es verdad que México es un país con montones de problemas, que no se van a resolver mañana ni pasado, pero también es un país lleno de cultura y tradiciones como ningún otro. Y luego un amigo me mandó algo que escribió Alfredo Harp Helú, y me reconfortó. Se los agrego.

Razones para festejar a México


Los mexicanos tenemos miles de razones para festejar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución. Sinceramente, no se trata de lanzar fuegos pirotécnicos al aire en una noche estrellada o lluviosa, sino participar activamente en la transformación del país que todos deseamos.



Los mexicanos tenemos memoria, aprendemos de nuestros errores y, aunque volvamos a repetirlos, seguimos aprendiendo. Sí, es verdad, hay cosas del país que duelen y producen una tristeza profunda, pero recordemos que México ha vivido momentos duros y difíciles y ha logrado darle la vuelta a la tortilla. ¿Qué no podría darle otro giro una vez más?... Pero ese giro no se da por sí mismo, requiere de mexicanos dispuestos y comprometidos a voltear la masa del comal.



Los motivos de celebración pueden ser infinitamente más numerosos a los que expongo y es posible que una gran mayoría esté de acuerdo conmigo y hasta los complementen. Mirar hacia el futuro con pasos firmes es posible con la participación de todos los mexicanos. Si no, nos limitaremos a juzgar y a vivir la incertidumbre.



México es un país libre, con historia, es también nuestro hogar y el de nuestras familias y amigos. No hay como llegar a casa, sentir el olor a comida recién hecha y que te reciban con un plato de sopa caldosa. Que llame tu cuate sólo para preguntarte cómo te sientes. Estas son buenas razones para festejar porque a pesar de sus problemas, como México no hay dos. Nuestro país promete y está lleno de esperanza. Y si alguien piensa que es falso, pregúntense: ¿a quién no se le enchina la piel cuando está rodeado de muchos mexicanos y entonamos el himno nacional?... también reflexionen ¿dónde llevamos el "¡Viva México!"?....



La abrumadora mayoría de los mexicanos nos levantamos para trabajar por un país más justo, productivo y amable. Sabemos que no hay nada como la marchanta de un mercado o un taco de frijoles refritos, que el verdadero milagro es el fervor del pueblo hacia la Virgen de Guadalupe y que el anciano más venerado es el ahuehuete del Tule; nos tranquiliza la bendición de nuestra madre y la oración que hacemos cada noche con nuestros hijos; motiva abrir la cortina de un negocio y ver a los niños con su uniforme rumbo al colegio. Sabemos que la mejor forma de decirle a una mujer cuánto la amas es con un trío y que la dama más dichosa es la que despierta con una serenata de mariachis. Los mexicanos siempre hemos estado juntos en los lanzamientos de Fernando Valenzuela, así como en los goles de Hugo Sánchez yel ChicharitoHernández, llevamos colgadas las medallas obtenidas en los juegos olímpicos y la voz de Pedro Infante es también la nuestra.



Para quienes comparten mi sentir, el país más bello del mundo es México y tenemos razón: Taxco merece una visita apasionada; el asombro se encuentra en las momias de Guanajuato; las ballenas grises de Baja California nos hacen sentir pequeños; el color rojo más intenso está en el brillo de la Sierra Tarahumara; el Mar de Cortés es realmente el acuario del mundo; las preguntas comienzan ante una cabeza Olmeca de Tabasco y Veracruz; una vista aérea de la Mixteca parece un cuadro de Francisco Toledo; de norte a sur florecen poetas; Coatlicue provoca simultáneamente horror y admiración de su belleza; las piezas de barro del Museo de Antropología parecen salidas de los hornos de los alfareros actuales; no hay playas más hermosas que las de las costas mexicanas; las ciudades virreinales fueron coloreadas por sus canteras; la voz de los ancestros se escucha desde Paquimé, pasando por Tzintzuntzan, Monte Albán hasta Calakmul; verdaderamente Cuernavaca es la ciudad de la eterna primavera; las tumbas mayas reflejan la grandeza de nuestro país; los mejores alcatraces son los de Diego Rivera; las ciudades mineras resaltan por su caótica urbanización ordenada; la mejor cobija es una ceiba de la selva lacandona y los atardeceres parecen pintados por Rufino Tamayo.



México, además de su hermosura, tiene un alma que palpita y que se refleja en nuestra solidaridad en cada colecta de la Cruz Roja; en los bebés mixes que llevan una flauta en la boca antes de caminar; en las grandes letras que hemos heredado; en el estado de Oaxaca que se hablan más lenguas que en el continente europeo; en la geografía que nos ha brindado una de las mayores biodiversidades del mundo; en los empresarios mexicanos que compiten internacionalmente y ofrecen millones de empleos; en que la Universidad Nacional Autónoma de México recibe diariamente a cerca de 300,000 alumnos y junto con el InstitutoPolitécnico Nacional y otras instituciones educativas fomentan la investigación científica en nuestro país; en que los institutos nacionales de salud son de los mejores del mundo; en saber que los Lasallistas, Maristas y Jesuitas llevan más de 100 años educando a niños y jóvenes mexicanos; en que el aroma más sugestivo es una cazuela de mole hirviendo...y así, podríamos pasar horas enumerando las emociones que nos regala cada rincón de la República Mexicana.



Hay demasiadas razones para festejar y la celebración consiste en saber que tenemos mucho por hacer, que vale la pena trabajar por México activa y permanentemente en la construcción del futuro. Se trata de ejercer un compromiso voluntario y personal, sin acarreados. Cada uno tiene una función importante y las voces internas saben bien cómo lograrlo. La multiplicación es mayor que la suma, de ahí la necesidad de unir voluntades. Recordemos que somos mayoría los mexicanos que compartimos estos deseos.



Las responsabilidades son innumerables. No sólo señales culpables, busca soluciones, actúa, ejerce tu voto y evita actos de corrupción. Cada uno podemos y debemos ayudar a lograr el cambio. ¿No crees que es necesario comunicar a tus hijos los valores y aprender de aquellos que tienen otra cultura, una lengua distinta y tradiciones diferentes?..., ¿no sería más productivo destacar las virtudes de México que pasarnos la vida quejando?... Si no conoces tu pasado y tu país no podrás llegar lejos. Es importante participar en las actividades culturales que fomenten la convivencia social, recreativa y deportiva. Acciones pequeñas también transforman nuestro entorno, hagamos algo más que separar basura; sembremos árboles y ahorremos agua y energía. La participación de la sociedad civil es vital para lograr nuestros deseos. No podemos olvidar que la base de nuestra economía sea la pequeña y mediana empresa, ya que son las mayores empleadoras. Apoya para que los avances tecnológicos permitan que ningún mexicano prescinda de la educación media superior y superior, así como programas que prevengan las adicciones. Exijamos policías y autoridades eficientes y honestas. Valoremos la labor del ejército y la marina de México.



Hay mucho por hacer, nuestro país requiere del talento de sus ciudadanos. El tiempo corre y es hora de ponernos a trabajar con metas a corto plazo.



¡Esta sí es una manera de celebrar a nuestro querido México!

lunes, 23 de agosto de 2010

Sabor de hogar...bueno, unos cuantos kilometros más al sur.

Hace un par de semanas me llegó a mi Facebook una invitación al brunch dominical de cocina peruana en un café aquí en Hamburgo, que me mandó una amiga de los cursos de integración para latinas a los que iba yo el año pasado. Ella es del Perú (porque así se llama el país eh? El Perú) y le encanta cocinar. Una vez llevó a los cursos que les menciono unos tamales envueltos en papel de cocina (creo) porque por acá no hay muchas hojas de maíz que digamos, que le quedaron buenísimos...ah! porque tamales no nada más en México, para el que tenga alguna duda, se hacen en toda América Latina con muchísimas variedades para todos los gustos.

Bueno, total que me encantó la idea, e hice planes para ir el domingo de la semana antepasada, pero nos quedamos sin coche, y como el café está entre  las estaciones de St Pauli y Sternschanze pero no directamente enfrente, y además nos levantamos tardisisisisisimo, pues la verdad nos dió flojera y lo dejamos para el siguiente domingo, o sea ayer. Debo confesar que ayer también nos levantamos bastante entrada la mañana (o la tarde) y por eso llamamos para ver hasta qué hora tenían el buffet peruano, y nos dijeron que mas o menos hasta las cuatro...¡a eso le llamo un buen horario para buffet de desayuno! Sobre todo porque, como dijo el sabio Garfield : "Las mañanas me encantarían si empezaran más tarde"...

Cuando llegamos ahi estaba Cristina, quien por cierto cocina absolutamente todos los platillos del buffet y nos mostró lo que tenían. Yo inmediatamente clavé la mirada en el ceviche, que es famosísimo como parte de la gastronomía Peruana, y que yo no había probado -quiero decir el peruano, en México lo he comido y me encanta- pero también tenían seco de carne, arrocito, frijoles, pastel de atún con papa, camote amarillo, ají picante, entre otros platillos. Yo me sentí como en mi casa cuando probé el seco de carne, que tiene un ligero parecido al entomatado que cocina mi mamá, y sobre todo tiene ese "sabor de hogar" que de pronto le hace a una tanta falta estando por acá. Probé de todo pero de ceviche me serví dos platos -refrescante, acidito, rico rico-.  Mi amorcito corazón probó de todo, pero le salió lo alemán al final y terminó comiéndose un pan con mantequilla y queso Camembert. Para él la comida latinoamericana es tal vez un poco demasiado condimentada para tomarla como primer alimento del día, y entramos en la discusión de que el ceviche es pescado crudo cocido con limón y que es algo raro para él, y que para mi el Matjes también es comida extraña...el Matjes es pescado fileteado que se cuece con alguna sustancia que le da un sabor ácido y tiene consistencia y sabor de pescado crudo...para mí es como el equivalente alemán del cebiche y no me gusta nada nada porque sabe a mar, como los ostiones. En cambio el cebiche no sabe a pescado crudo. Total que en cuestiones de sabores adquiridos y sabores a los que uno está acostumbrado nunca nos vamos a poner de acuerdo, y es uno de esos temas donde creo que debemos respetar todas las opiniones y en las que hay que mostrar que uno es multicultural y super "open mind".

Pero en resumen, a mi me gustó mucho el cambio momentaneo en alimentación, me gustó ver a Cristina, me gustaron las otras chicas que atienden el café y me gustó escuchar a otra gente hablando en español. Espero volver pronto y probar otros platillos de la extensa gastronomía Peruana, y volver a sentir que no ando tan lejos de México.

Para quien tenga ganas de probar algo latino en Hamburgo, el buffet se sirve los domingos en horario flexible en la siguiente dirección:

Café Kopiba
Beim Grünen Jäger 24

20359 Hamburg

Telefon 040 343824

Fax 040 33980444

Email info@kopiba.de
 
¡Ah! y casi se me olvida. Tienen gran variedad de cafés de muchas partes del mundo, porque es un molino de café y un bar. ¡Que lo disfruten!